viernes, junio 19, 2009

Uy uy

Te quedas, te vas, no hay a donde ir. Salvo estar contenta, estar conmigo. Tanta represión recurrente, dejarse llevar por las olas. Y pensar que las gaviotas son de arroz, llevarse a la boca un buen bocado, terminar llorando después de 10 cervezas. Todo crece dentro de ti mismo, te sientes realizado o pronto a. A escuchar lo que te gusta, suave, melancólico, como aquellos que se dejan llevar. Oír sonidos que revuelan, consecutivos, parcos para mostrarse y las cumbres tan inmediatas, tan cerca de uno que parece que te llevan con ellas, haces wonder wheels cuando te atrapan. Imposible escapar porque es un mundo creado por ti, te lleva y te trae.
Dejarse conducir es buena técnica en muchas ocasiones, caer en el anzuelo. Suave seda insospechada, que trae dentro de si una suerte de suertes listas para ir por la presa. Pero uno vuelve de esas sorpresas de poco tiempo, nada dura por siempre. Llegas a conformarte con lo que se ofrece, pero hasta eso es tedioso. Uno puede crearse sus propias aventuras, sus propias adivinanzas y cuentos locos. Como cuando te llevas el tarro de cerveza sin pagarlo.
Resurrección de ideas para una novela (Sueña!). Version 1.0

1 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola DJ, no es Mario Saucedo, pero..

http://www.youtube.com/watch?v=sXz3BPsp9tU